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“1, 2 ,3 vuelve y juega otra vez”
Columna escrita por: Eliécer Santanilla Martínez
Magister en Estrategia y Comunicación Política, Fotógrafo, documentalista, Comunicador Social Periodista y especialista en Marketing y web 2.0. Ha sido catedrático Universitario, reportero gráfico y periodista en diferentes medios de comunicación, locales, nacionales e internacionales. Ex director de comunicaciones en organizaciones del sector público y privado. CEO de la Agencia de marketing y comunicación «Cuarto Poder» y articulista de diferentes portales de periodismo investigativo y opinión.
La terna para designación de Alcalde de Armenia, propuesta por el Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS), desconocía la ciudadanía y empoderaba esa “Capital del Eje”.
Los Cuyabros hemos perdido la capacidad de asombro e indignación, las consecutivas consecuencias de la corrupción nos han sumido en un secuestro emocional, un estado de indefención aprendida, que nos sujeta al cinismo absoluto y descarado de nuestros líderes políticos.
Pereira, Capital del Eje, leitmotiv que parece incomodar a tanto armenios y quindianos , entre ellos al gobernador Roberto Jairo Jaramillo, quien incluso llegó a solicitar oficialmente el retiro del lema que parece ratificarse gracias a los recientes sucesos políticos.
La hegemonía y superioridad a veces aplastante de la ciudad hermana, no solo se evidencia en materia de recursos, inversiones, desarrollo e infraestructura. Ahora nuestro Gobernador demuestra tener muy claro que este estado de inferioridad no se va detener con que dejemos de enunciar el habilidoso eslogan, es más, lo empoderamos desde la praxis de la acción comunicativa, cuando importantes cargos del gabinete departamental quedaron en manos de profesionales risaraldenses, se refuerza una Pereira capital del eje, capaz de achicar a la ultrajada capital quindiana, si hubiese el mandatario permitido la posibilidad de que una de sus destacadas ejecutivas, la jurista, Ana Constanza Ospina Giraldo, ex candidata a la alcaldía de Santa Rosa de Cabal, fuese opcionada a regir el destino de los cuyabros.
Por fortuna duró más un capítulo de Matarife, que la desgranada terna, pues la pronta reacción del mandatario seccional al rechazarla categóricamente, lo aleja de las vulgares y excéntricas dilaciones a las que nos sometió en el reciente pasado el Gobernador de la sotana.
Sin embargo, debemos estar muy atentos, pues resulta escalofriante el modelo de despojo sistemático del liderazgo local alcahueteado por una y otra celestina de una ciudad que han querido manejar como si se tratara de un Casino, donde el pueblo ignorante y desempleado acude en busca del favor del azar, cambalacheando sueños y esperanzas por devaluadas monedas.
Nuevas élites con viejas prácticas de los partidos tradicionales pretenden “desgranar” con facilidad las banderas de pluralidad e integralidad de un movimiento –Mais- llamado por una contingencia histórica a sembrar una nueva semilla política en un campo donde desde hace tres décadas se han cosechado frutos infectos y corruptos.
Una de las lecciones que debemos aprender es que, a pesar de las campañas, a pesar de los escándalos de corrupción y la acción de los organismos de control y la misma justicia, los poderes políticos en el Quindío, mantienen incólume sus cuotas burocráticas y ante la contingencia administrativa, pretenden ganar desde el buró lo que perdieron en el campo de batalla.
El Mais, Armenia y nuestra dirigencia local, no puede ser tan pasmada y tan insubstancial como para no llenar los calzones de una terna, capaz de causar siquiera de lejos, la emoción con que nos cautivó el “indio de los ojos azules” e ilusionarnos aunque sea para una decepción más, con el lograr alejarnos de una vez por todas, de las aberrantes prácticas y movidas politiqueras con las que nos estamos acostumbrando a vivir.
Estoy seguro que sí tenemos líderes, de línea progresista, con capacidad intelectual, con historia política, con trabajo social, conciliadores, propositivos y capaces de alimentar esa ilusión de una Armenia lejos de las fauces hambrientas de quienes están ahítos de poder.
Jaramillo le ha regresado a Martha Isabel Peralta Epiayú directora nacional del Mais, una segunda oportunidad de levantarse y dejar a un lado cualquier atisbo de una postura sumisa, doblegada a los ofrecimientos y las presiones, para sembrar la semilla de una política alternativa, y reconquistar el honor y poder ancestral que encarna la fuerza indígena nacional y que corre por sus venas.
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