El gerente del Programa de Alimentación Escolar -PAE- en el Quindío, Julio Figueroa, explicó los por qué de varias situaciones que han sido denunciadas por padres de familia en varios municipios del departamento, como son la poca cantidad de algunos elementos de los mercados para un mes y los productos picantes en muchos de los paquetes alimentarios.
Según el directivo de la Unión Temporal PAE Quindío 2020, en cuanto a las latas de conservas de pescado picante, estas fueron introducidas en los paquetes debido a la escasez de atún, que era lo que estaba estipulado que debía entregarse. Las latas contaron con la aprobación de los supervisores del PAE, pero las familias a las que les llegó este alimento y quisieran hacer el reclamo para que se los cambien, pueden hacerlo a través de los rectores de cada Institución Educativa. «Si alguna persona aun tiene de estas latas, puede reclamar para que le cambien este producto», señaló.
En contexto: Incomible comida picante también fue entregada por el PAE en La Tebaida, Quimbaya, Calarcá y Salento
Con respecto a la cantidad de alimentos, explicó que hay que tener claridad en que la alimentación escolar en los colegios del país es un suplemento y no reemplaza la comida como tal. «Estos programas no resuelven problemas nutricionales, sino que complementan la nutrición de los niños», señaló.
Agregó que la minuta fue hecha por el ministerio de Educación y se la entregaron a la gobernación, que es la que define lo que debe tener cada paquete. Esta decisión la hacen con la ayuda de nutricionistas.
«Un mes de alimentación escolar de un niño equivale a 20 días de colegio. El cuadro equivale a 20 raciones escolares servidas. En los paquetes no hay productos perecederos por lo complicado del manejo y en algunos se cambió la panela por 400 gramos de azúcar, debido nuevamente a la escasez».
Figueroa expresó además que «el costo de estos paquetes conlleva gastos no solo por el valor de cada producto, sino por otros conceptos como empaque, pues se debió contratar personal para empacar los mercados, así como el transporte a los municipios, que representan gastos adicionales, pues a las manipuladoras y demás nómina no se les puede dejar de pagar aunque no estén laborando en este momento».
A esta situación, según dijo, debe sumársele que por la escasez a raíz de la pandemia, hubo subida de precios de los alimentos, lo que encareció dichos costos.