Se conocieron las identidades de la mujer asesinada y su feminicida, un habitante de calle en Armenia que confesó el crimen.
En zona boscosa entre los barrio El Recreo y 7 de Agosto, a un costado de la avenida Cisneros, cerca al estadio San José de Armenia, autoridades judiciales realizaron el levantamiento del cuerpo sin vida de una mujer, que fue asesinada y enterrada en la zona.
El macabro hallazgo se produjo luego de que el presunto asesino de la ciudadana, identificada como Leidy Tatiana Gallego, de 35 años de edad, confesara el crimen ante las autoridades, que lo detuvieron por el delito de tráfico de estupefacientes.
El detenido señaló que el jueves 27 de marzo le causó la muerte por asfixia con una cuerda, a quien era su compañera sentimental, e intentó ocultar el cuerpo sepultándolo en la zona donde fue hallado.
El sujeto, un hombre de 21 años de edad habitante de calle y conocido con el alias de “Cachorro”, fue dejado a disposición de la Fiscalía por el delito de feminicidio agravado.
Al parecer este sujeto tomó la decisión de asesinar a la mujer por problemas pasionales. Cabe resaltar que la víctima no había sido reportada como desaparecida ante las autoridades.
Alias “Cachorro” presenta anotaciones en judiciales por los delitos de lesiones personales en hechos de 2024, así como por tráfico de estupefacientes en 2024 y 2025.
Por su parte a la dama que también se encontraba en condición de calle le quedan dos hijas menores de 2 años y 17 años de edad.
Familia de la víctima confronta versión oficial de las autoridades
La familia de Leidy Tatiana sostiene que no fue la policía quien halló el cadáver sino ellos mismos con apoyo de unidades del ejército.
No obstante, el cuerpo sin vida de la joven no habría sido trasladado a la morgue de Medicina Legal en Calarcá como corresponde en estos casos para adelantar el proceso de necropsia, en cambio habría sido llevado al cementerio Jardines como persona no identificada NN.
Los familiares además indicaron que han tenido dificultades para verla e identificarla plenamente, por lo que también temen que la puedan cremar, cuando en este tipo de circunstancias no es lo debido, toda vez que hay una investigación en curso por feminicidio.