La falsa pandemia del VIH también es un llamado a la prevención. Aunque circulan cifras imprecisas en redes, es una alerta de precaución.
En los últimos meses, las redes sociales han sido escenario de desinformación sobre una supuesta pandemia de VIH en países como Colombia, México y Venezuela.
Sin embargo, organismos internacionales como Onusida han desmentido categóricamente estos rumores, aclarando que no existe una pandemia declarada relacionada con el VIH.
Las cifras compartidas en redes sociales provienen de proyecciones malinterpretadas sobre el impacto de recortes presupuestarios en programas de salud.
Incremento de casos de VIH en Colombia
En Colombia, el Ministerio de Salud reportó un aumento del 12.42% en diagnósticos de VIH entre 2023 y 2024, pasando de 165,405 casos a 185,954 casos.
Este incremento refleja una mejor capacidad diagnóstica tras la pandemia de COVID-19, más que un brote repentino. Las zonas con mayor prevalencia son la ciudad de Bogotá y la región Caribe, especialmente en hombres de 25 a 39 años de edad.
El 41,73% de los casos corresponde a hombres que tienen sexo con hombres, y el 4,99% a personas que consumen sustancias psicoactivas por vías no inyectadas.
Las autoridades de salud en el país han reforzado su llamado a la prevención combinada, que incluye el uso de preservativos, acceso a pruebas diagnósticas, tratamiento antirretroviral y educación en derechos sexuales y reproductivos. Además, se busca reducir el estigma y la discriminación hacia las personas que viven con VIH.
Recortes presupuestales a tratamientos contra el VIH amenaza con incremento de casos en el mundo
Precisamente los recortes presupuestales de Estados Unidos durante el gobierno de Donald Trump han tenido un impacto significativo en los programas de salud globales, incluyendo el tratamiento del VIH.
Por ejemplo, la suspensión de la financiación al Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del Sida -Pepfar- ha provocado interrupciones inmediatas en servicios esenciales como pruebas, prevención y tratamiento del VIH en más de 50 países.
Además, la falta de recursos genera retrocesos en los avances logrados en la lucha contra el VIH, poniendo en riesgo décadas de progreso.
Se estima que estas interrupciones podrían resultar en millones de nuevos casos de VIH y muertes relacionadas con el virus. En países como Kenia y Malawi, los gobiernos han tenido que reasignar personal y buscar financiamiento de emergencia para mitigar los efectos de estos recortes, aunque los fondos siguen siendo insuficientes