11 mil expertos insisten en disminuir la población humana para combatir el calentamiento global. Así lo dio a conocer la revista BioScience, en un estudio que sostiene que la población “debe ser estabilizada e, idealmente, reducida gradualmente dentro de un marco que garantice la integridad social”.
Para algunos, los planes para disminuir a la población mundial ya están en marcha. Personas como el multimillonario Bill Gates programó el lanzamiento de un ‘microchip anticonceptivo’ que para muchos implicaría parte de un proyecto de despoblación impulsado por el llamado Nuevo Orden Mundial.
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De acuerdo con el portal publimetro.co, Gates es un abanderado de las teorías propuestas por Thomas Robert Malthus, quien no dudaba en propiciar la muerte de las personas para regular la población. El creador de Microsoft ha invertido dinero en proyectos para reducir drásticamente la cantidad de seres humanos en el planeta y expresó sus intenciones al respecto específicamente.
“Hoy el mundo tiene 6.800 millones de personas y pronto puede llegar a 9 mil millones. Ahora bien, si hacemos un buen trabajo con las nuevas vacunas, el sistema sanitario, el sistema de control de los nacimientos… podríamos reducir la población en un 10 ó 15 por ciento”, dijo Bil Gates en una conferencia de TED, revelando, al parecer, el objetivo de las supuestas campañas humanitarias de la élite, a cambio de las cuales también se embolsan cantidades exhorbitantes de dinero.
La teoría frente a Gates es defendida por conspirainóicos (amantes de las conspiraciones) que además argumentan sin ninguna prueba o estudio, que la homosexualidad, las vacunas y el aborto son maneras como el denominado «orden mundial», pretenden disminuir la población del planeta.
Los cierto es que la homosexualidad ha existido en civilizaciones como la griega hace siglos y esta situación nunca ha puesto en peligro la reproducción humana. El movimiento antivacunas está causando más muertes que las que dicen proteger y la legalidad del aborto es una práctica que en muchos países, como Uruguay, ha disminuido la tasa de mujeres muertas en abortos clandestinos y la ayuda psicológica brindada por el Estado a las mujeres que quieren interrumpir su embarazo, ha llevado a que muchas desistan de su idea de abortar.